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Acné: causas, tipos y cómo se trata

  • Foto del escritor: Ellene Papazis
    Ellene Papazis
  • hace 7 días
  • 6 min de lectura

El acné aparece cuando las glándulas sebáceas producen sebo en exceso y los folículos se obstruyen con células muertas, creando el ambiente donde proliferan las bacterias. Es la enfermedad cutánea más frecuente: afecta a cerca del 85% de las personas entre los 12 y los 24 años, según la American Academy of Dermatology. Se trata con productos tópicos, antibióticos orales, isotretinoína o procedimientos dermatológicos, según la gravedad y el tipo de lesiones. Cuanto antes se trata, menor es el riesgo de cicatrices permanentes.


¿Acné, granos y puntos negros son lo mismo?

No, y la confusión es frecuente.

Acné es el nombre de la enfermedad. Los puntos negros y los granos son dos tipos de lesión que esa enfermedad produce.

Los puntos negros son comedones. Cuando el folículo está abierto en la superficie, el sebo se oxida y oscurece: es el punto negro. Cuando permanece cerrado, se forma un punto blanco bajo la piel.

Los granos son las lesiones inflamadas — pápulas y pústulas — rojas, elevadas y a veces dolorosas. Aparecen cuando el folículo obstruido se inflama.

Tener un punto negro ocasional no es tener acné. El acné es el cuadro persistente, con varias lesiones y tendencia a repetirse.


¿Qué es el acné?

El acné vulgar es una enfermedad inflamatoria crónica de la unidad pilosebácea. Cuatro mecanismos concurren en la formación de las lesiones: aumento de la producción de sebo, alteración de la queratinización folicular, colonización por Cutibacterium acnes e inflamación.

Es una enfermedad, no un problema estético. Los estudios de calidad de vida sitúan el impacto psicológico del acné moderado a grave en niveles comparables a los del asma o la epilepsia.

Sobre la bacteria: Cutibacterium acnes vive normalmente en la piel de todo el mundo. No es una infección adquirida del exterior. Lo que ocurre en el acné es que el ambiente del folículo obstruido favorece su multiplicación y desencadena inflamación. Por eso el acné no es contagioso ni se transmite de persona a persona.


¿Qué causa el acné?

Hormonas. Los andrógenos estimulan las glándulas sebáceas. Esto explica por qué el acné aparece en la pubertad, por qué empeora la semana anterior a la menstruación y por qué puede surgir o agravarse en el embarazo, con el cambio hormonal.

Genética. Tener un progenitor con antecedentes de acné grave aumenta la probabilidad de desarrollar la misma forma.

Medicamentos. Corticoides, litio, algunos antiepilépticos y ciertos anticonceptivos pueden provocar erupciones acneiformes. La relación temporal con el inicio del fármaco es la pista.

Enfermedades asociadas. El síndrome de ovario poliquístico cursa con frecuencia con acné resistente al tratamiento habitual, sobre todo si se acompaña de irregularidad menstrual o hirsutismo.

Factores externos. Contaminación, humedad elevada y oclusión mecánica de la piel.


¿Qué es el acné hormonal y cómo se trata?

Se llama acné hormonal al cuadro en que la influencia de los andrógenos es dominante. Se reconoce por un patrón típico: lesiones inflamatorias en el tercio inferior de la cara, mandíbula, mentón y cuello, con agravamiento cíclico antes de la menstruación.

Aparece sobre todo en mujeres adultas, a menudo después de los 25 años y sin antecedentes de acné en la adolescencia. Suele responder mal a los tratamientos habituales del acné juvenil.

El tratamiento pasa por medicación con acción antiandrogénica — anticonceptivos combinados adecuados o espironolactona — asociada a tópicos. Cuando hay irregularidad menstrual, aumento de vello o dificultad para concebir, se justifica investigar el síndrome de ovario poliquístico.


¿Qué tipos de acné existen?

Acné vulgar. La forma habitual, con comedones, pápulas y pústulas.

Acné conglobata. Forma grave con nódulos confluentes y trayectos fistulosos. Predomina en varones jóvenes y deja cicatrices.

Acné fulminante. Inicio súbito, con fiebre, malestar y lesiones ulceradas. Es raro y exige valoración urgente.

Acné neonatal. Surge en las primeras semanas de vida en muchos recién nacidos y se resuelve solo, sin tratamiento. No deja marcas.

Acné infantil. Aparece entre los tres meses y los cuatro años, o persiste tras el periodo neonatal. Justifica valoración, ya que puede señalar una alteración endocrina.

Acné mecánico. Provocado por fricción y oclusión: tirantes de mochila, cascos, uniformes ajustados, mascarillas.

Acné cosmético. Desencadenado por productos comedogénicos.

Acné ocupacional. Por exposición a aceites minerales e hidrocarburos clorados en el trabajo.


¿Qué es el acné excoriado?

En el acné excoriado, las lesiones que se ven ya no son las de la enfermedad: son el resultado de manipularlas. Apretar o rascar transforma una pápula que desaparecería en pocos días en una herida que tarda semanas y deja marca.

El gesto suele ser automático, hecho ante el espejo y sin plena consciencia, y se asocia a ansiedad o a conductas compulsivas. Es más frecuente en mujeres.

Tratar solo el acné no lo resuelve, porque la lesión principal es provocada. El tratamiento eficaz combina el control del acné con el abordaje de la conducta, y en algunos casos se beneficia de acompañamiento psicológico. No es falta de fuerza de voluntad, y reconocerlo suele ser el primer paso.


¿Qué lesiones aparecen y dónde?

Las lesiones no inflamatorias son los comedones: abiertos, los puntos negros; cerrados, los puntos blancos. Las inflamatorias son pápulas y pústulas, elevadas y dolorosas. En las formas graves aparecen nódulos y quistes, y son estos los que dejan cicatriz.

La distribución sigue la densidad de folículos sebáceos: cara, cuello, región anterior del tórax, espalda y hombros.


¿La alimentación influye en el acné?

Durante años la respuesta fue un “no” rotundo. La evidencia actual es más matizada.

Las guías de la American Academy of Dermatology reconocen asociación entre dietas de alto índice glucémico y empeoramiento del acné. También hay datos que señalan la leche desnatada como factor agravante en algunos pacientes, sin que el mecanismo esté aclarado.

Lo que no se ha confirmado: chocolate, grasas y fritos como causa directa.

La lectura razonable es esta. La alimentación no causa acné, pero puede agravarlo en personas predispuestas. Cambiar la dieta no sustituye al tratamiento.


¿Y la higiene? ¿Y el sol?

Higiene. El acné no se debe a falta de limpieza. Lavarse con excesiva frecuencia o con productos agresivos daña la barrera cutánea y agrava el cuadro. Dos veces al día con un limpiador suave es suficiente.

Sol. La exposición solar seca las lesiones y mejora el aspecto durante unos días. Después llega el efecto rebote, con engrosamiento de la capa córnea y mayor obstrucción folicular. A ello se suma el riesgo acumulado de cáncer cutáneo y el oscurecimiento de las marcas posinflamatorias.


¿Cuál es el mejor tratamiento para el acné?

No existe un mejor tratamiento universal. Existe el tratamiento adecuado a cada tipo de lesión, a la gravedad y al impacto en la vida de la persona — y eso se define en consulta.

Tópicos. Retinoides, peróxido de benzoilo, ácido azelaico, antibióticos tópicos. Primera línea en el acné leve a moderado. Las cremas de venta libre pueden ayudar en cuadros leves, pero no sustituyen la prescripción cuando hay lesiones inflamatorias persistentes.

Orales. Antibióticos del grupo de las tetraciclinas en ciclos limitados. Anticonceptivos con efecto antiandrogénico o espironolactona en mujeres seleccionadas. Isotretinoína en el acné grave, noduloquístico o resistente, siempre con anticoncepción eficaz y control analítico.

Procedimientos. Peelings químicos, extracción de comedones, láser y luz. Complementan, no sustituyen.

Cicatrices. Microagujas, láser fraccionado, subcisión y rellenos, según el tipo de cicatriz. El tratamiento de las cicatrices empieza solo cuando el acné está controlado, y el número de sesiones varía con la profundidad y la extensión de las lesiones — por eso el plan y el presupuesto se definen tras una valoración presencial.

Los resultados tardan. Casi todos los tratamientos necesitan de seis a doce semanas para poder valorarse, y es frecuente un empeoramiento inicial. Abandonar a las dos semanas es el error más común.


¿El acné tiene cura?

El acné se controla; no se elimina de forma definitiva con un acto único.

Es una enfermedad crónica, con periodos de brote y de calma. Con el tratamiento adecuado es posible llegar a una piel sin lesiones activas y mantenerla así, y la mayoría de las personas mejora sustancialmente tras la adolescencia.

La isotretinoína es el tratamiento que más se acerca a una remisión prolongada: una parte importante de los pacientes no vuelve a tener acné significativo tras un ciclo completo. Aun así, hay quien necesita repetirlo, y la decisión es siempre clínica.

Desconfíe de cualquier promesa de eliminar el acné definitivamente. En medicina, los resultados dependen de factores individuales, y nadie serio garantiza un resultado.


¿Cómo se llama el médico que trata la piel?

Dermatólogo. Es el médico especialista en enfermedades de la piel, el cabello y las uñas, con formación específica tras la carrera de medicina.

En Portugal, la especialidad reconocida por la Ordem dos Médicos es Dermatovenereología. Al elegir, confirme que el profesional tiene especialidad registrada.


¿Cuándo debo acudir al dermatólogo?

  • Cuando aparecen nódulos o quistes

  • Cuando ya hay cicatrices o marcas

  • Cuando tres meses de cuidados adecuados no han cambiado nada

  • Cuando el acné está condicionando la vida social o el ánimo

  • Cuando no consigue dejar de tocarse las lesiones

  • Cuando aparece de forma súbita en un adulto, sobre todo con irregularidad menstrual o aumento de vello

La Dra. Ellene Papazis es dermatóloga con especialidad reconocida en Portugal y en Brasil, y atiende a pacientes con acné en Oporto, en consulta presencial y online.

Fuentes

  • American Academy of Dermatology — Guidelines of care for the management of acne vulgaris, JAAD, 2024

  • European Academy of Dermatology and Venereology — recomendaciones europeas para el tratamiento del acné

  • Sociedad Portuguesa de Dermatología y Venereología (SPDV)

  • Global Burden of Disease Study — datos de prevalencia de enfermedades cutáneas


Artículo escrito y revisado por la Dra. Ellene Papazis, dermatóloga con especialidad reconocida en Portugal y en Brasil. Consultas en Oporto, Portugal.

Actualizado el 25 de julio de 2026.

 
 
 

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